En el ámbito educativo, las TIC’s son herramientas comunicacionales e informáticas que procesan, sintetizan, recuperan y presentan información representada en diferentes formatos, por lo cual deben considerarse medios y no fines. Como instrumentos, se deberían emplear para la construcción de conocimiento y la facilitación del aprendizaje.
La “sociedad de la información” en general y las nuevas tecnologías en particular inciden de manera significativa en todos los estamentos del mundo educativo.
Centrándonos en el primero de estos aspectos, el de la transformación de los escenarios
educativos tradicionales, la incorporación de las TIC a la educación formal y escolar es a menudo
justificada, reclamada o promovida, según los casos, con el argumento de su potencial contribución
a la mejora del aprendizaje y de la calidad de la enseñanza. Sin embargo, este argumento no ha
encontrado hasta ahora un apoyo empírico suficiente.
Aunque las razones de este hecho son
probablemente muchas y diversas, lo cierto es que resulta extremadamente difícil establecer
relaciones causales fiables e interpretables entre la utilización de las TIC y la mejora del aprendizaje
de los alumnos en contextos complejos, como son sin duda los de la educación formal y escolar, en los que intervienen simultáneamente otros muchos factores.
De este modo, los argumentos en favor
de la incorporación de las TIC a la educación formal y escolar devienen en realidad a menudo un
axioma que o bien no se discute, o bien encuentra su justificación última en las facilidades que
ofrecen para implementar unas metodologías de enseñanza o unos planteamientos pedagógicos
previamente establecidos y definidos en sus lineamientos esenciales.
Las TIC en general e Internet en particular, se manifiestan como herramientas de doble filo.
Por un lado, facilitan la obtención y compartición de información y, por otro lado, precisamente por
esas mismas facilidades, se pueden convertir en elementos que no favorecen al proceso educativo y
formativo de los menores.
En nuestra sociedad, también llamada sociedad de la información y de la comunicación, se
considera que Internet es un bien cultural que proporciona un beneficio económico, genera
oportunidades de negocio y gran cantidad de servicios directamente relacionados con ella.
Es importante que todas las facilidades y ventajas que proporciona el acceso a Internet sirvan
para mejorar la sociedad, favoreciendo el acceso global a la cultura y al desarrollo, derribando
aquellas barreras que separan y segregan al ser humano. Es decir, favorecer la utilización de Internet
como herramienta integradora y vehículo para minimizar el desequilibrio cultural existente.



